El panorama energético global está en constante evolución, y México se encuentra bien posicionado para capitalizar estas oportunidades. Para los grupos de interés y empresarios visionarios del sector energético, el almacenamiento de energía es más que un término técnico: es una oportunidad inminente de negocio.
Mientras las fuentes renovables reciben atención mundial, es en el almacenamiento de esa energía donde encontramos una gran oportunidad para maximizar su eficacia y viabilidad a largo plazo.
La red eléctrica, al límite en temporada de calor
Para el verano de 2026, el CENACE proyectó una demanda eléctrica máxima de hasta 55,600 MW, uno de los niveles más altos registrados en el país.
Aunque este año el sistema operó sin alertas, en 2024 se declararon 24 alertas y 4 estados de emergencia, cuando el margen de reserva operativa cayó por debajo del 3%, el umbral de emergencia:
Fuente: CENACE y CFE vía Forbes México (2026).
Para las empresas, esto significa algo claro: depender solo de la red ya no es suficiente. El almacenamiento de energía y los sistemas fotovoltaicos se están convirtiendo en la forma más segura de asegurar continuidad y controlar costos, pase lo que pase en la red pública.
Cada vez se apuesta más por las energías renovables y por otras soluciones que ayuden a construir un futuro sustentable, aunque todavía existe cierto desconocimiento sobre el almacenamiento de energía.
Los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías, conocidos por sus siglas en inglés como BESS (Battery Energy Storage Systems), son una solución moderna para almacenar energía. Hoy son la opción más utilizada para la acumulación de energía, gracias a su eficiencia y versatilidad.
La mayoría de los BESS utilizan baterías de iones de litio para almacenar la electricidad. Una de sus grandes características es que pueden funcionar de forma independiente o junto con fuentes renovables, ya que capturan energía de diversas fuentes y la almacenan en baterías recargables para usarla después.
Por eso, los sistemas de almacenamiento en baterías son los más usados para el almacenamiento energético y tienen un papel relevante en la integración de fuentes renovables, gracias a las ventajas que veremos más adelante.
El almacenamiento eficiente y seguro de energía es esencial en la infraestructura energética moderna, y el BESS se ha consolidado como una solución en este frente.
Un sistema BESS es mucho más que baterías. Estos son sus componentes fundamentales y cómo trabajan en conjunto para garantizar una operación óptima:
El corazón de un sistema BESS. Según la aplicación y los requisitos, pueden ser de iones de litio, plomo-ácido o de flujo redox. Almacenan la energía que después se libera según la demanda.
Convierte la corriente continua de las baterías en corriente alterna compatible con la red eléctrica. También controla la carga y descarga de las baterías.
Es el cerebro del sistema: monitorea y controla la carga y descarga de las baterías, y asegura que el sistema funcione de manera óptima y segura.
Las baterías generan calor durante su operación, por lo que este sistema las mantiene a una temperatura adecuada, prolongando su vida útil y garantizando la eficiencia del sistema.
Funciona como un supervisor avanzado: monitorea el flujo de energía, optimiza el uso de la energía almacenada y asegura la eficiencia y seguridad del sistema.
Garantiza la operación segura del BESS con protección contra sobrecargas, cortocircuitos y, en algunos casos, sistemas de extinción de incendios.
Un BESS almacena la electricidad que generan los paneles solares cuando la producción supera el consumo de la planta, y la libera cuando la demanda sube, la radiación solar baja o hay una interrupción en el suministro eléctrico.
Todo ocurre de forma automática, sin que nadie tenga que decidir manualmente cuándo cargar o descargar el sistema.
El proceso funciona en cuatro pasos:
Los paneles solares producen más energía de la que la planta consume en ese momento.
El excedente se dirige al BESS en lugar de perderse o inyectarse a la red.
Un software con inteligencia artificial analiza los datos de consumo y decide el mejor momento para liberar la energía, monitoreando temperatura y niveles de carga y descarga.
Cuando la demanda aumenta, hay poca radiación solar o se presenta un corte de luz, el sistema libera la energía almacenada de forma automática.
Si prefieres verlo explicado paso a paso, dale play al siguiente video:
Conviene optar por un BESS cuando tu instalación fotovoltaica por sí sola no cubre tus necesidades de continuidad o autosuficiencia energética: si tienes cortes de luz frecuentes, buscas independizarte de la red o tu consumo se concentra en horarios sin sol.
Si tu planta está conectada a la red y tu consumo es en horario diurno, no siempre es indispensable. La respuesta depende de tu situación específica:
¿Necesitas un BESS? Guía rápida según tu situación
| Tu situación | ¿Necesitas BESS? | ¿Por qué? |
|---|---|---|
| Conectado a la red, consumo normal | No es indispensable | Usas la energía solar de día y la red de noche o en baja radiación. |
| Buscas autosuficiencia energética | Sí | Almacenas el excedente solar y reduces tu dependencia de la red. |
| Cortes de luz frecuentes en tu zona | Sí | El BESS da respaldo y evita interrupciones en el suministro. |
Las baterías son especialmente útiles en lugares donde los cortes de luz son frecuentes o si deseas proteger tu instalación frente a posibles interrupciones. En estos casos, los BESS son una solución efectiva para tener energía de respaldo, con mayor seguridad y control sobre el consumo energético.
Si aún no sabes cuánto pagarías menos a CFE con energía solar, profundiza en el tema en nuestro artículo: ¿Cuánto pagarás menos a CFE con energía solar?
Una de las principales ventajas de los BESS es su flexibilidad de instalación frente a otras formas de almacenamiento, como el hidráulico, que requiere presas de agua o depósitos de aire subterráneos. Además, gracias a su disponibilidad y flexibilidad, un BESS se adapta a aplicaciones que requieren niveles variables de capacidad de almacenamiento y energía.
Estas son las otras ventajas que los BESS pueden ofrecer:
También conocida como peak shaving, consiste en desplazar el consumo del periodo de máxima demanda a otros de menor demanda. Para consumidores en Tarifa GDMTH es un beneficio económico directo, ya que el cargo por capacidad puede representar entre el 20% y el 40% del recibo.
Ante una necesidad de potencia puntual, como el arranque de máquinas de producción, en lugar de tomar esa potencia de la red se toma de las baterías.
Los precios de la electricidad varían según el horario y la tarifa. Un BESS permite comprar o almacenar energía a precio bajo en periodos de menor actividad y usarla cuando el precio aumenta.
El sistema puede cargarse en horarios de tarifa baja o durante el día con un sistema fotovoltaico. Así, las empresas ahorran en tarifas eléctricas, evitan cargos por picos en horas de alta producción y estabilizan sus costos operativos en cualquier temporada.
Los BESS pueden suministrar energía de respaldo si falla la red eléctrica, hasta que se restablezca el suministro. Con su capacidad de almacenamiento y la integración de renovables, pueden respaldar la operación por periodos prolongados.
En plantas industriales ayudan a ahorrar tiempo y dinero: eliminan tiempos de inactividad, evitan daños a la maquinaria por fluctuaciones de corriente y aseguran la continuidad operativa. Este respaldo permite terminar el proceso de producción y apagar las máquinas correctamente; en otros casos, como en los hospitales, debe cubrir toda la interrupción.
Los BESS pueden reemplazar a un generador de gas natural o diésel para restaurar la energía después de un corte. Lo logran con el arranque autógeno: comienzan a operar sin corriente externa, usando la propia energía almacenada.
Pueden reiniciarse después de un apagado total y, gracias a su rápido tiempo de respuesta, logran que los sistemas se recuperen en el menor tiempo posible.
Los sistemas de almacenamiento en baterías regulan la frecuencia de la red y las variaciones de voltaje para mantenerlas en los rangos requeridos.
Esto es importante porque, si la energía generada no se equilibra con la demanda real, la frecuencia puede salir de su valor nominal y ocasionar desconexiones temporales, apagones o cortes de energía.
En México, los sistemas de almacenamiento de energía como los BESS dejaron de ser un tema regulatorio pendiente. En 2025, la Comisión Nacional de Energía (CNE) publicó disposiciones específicas que les dan su propia categoría regulatoria, separada de los proyectos de generación tradicionales.
En abril de 2026 se aprobaron reglas que permiten a los BESS operar en el mercado mayorista, el mercado de capacidad y los servicios auxiliares. Además, el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025-2039 fija como objetivo vinculante incorporar 8,647 MW en BESS durante ese periodo.
Los proyectos ya están en marcha: en junio de 2026, la primera convocatoria de proyectos mixtos de la CFE adjudicó 7,411 MW renovables con 1,850 MW de baterías, lo que confirma el papel central del almacenamiento en la transición energética del país.
En el sector industrial, la energía es un pilar fundamental que garantiza la continuidad y eficiencia de las operaciones. Estas son las razones por las que las empresas consideran el almacenamiento de energía como una herramienta estratégica:
Las interrupciones en el suministro afectan la productividad y los costos. Un BESS ofrece respaldo para que las operaciones sigan sin parar.
Las tarifas eléctricas cambian a lo largo del día. Almacenar energía en horas de tarifa baja y usarla en los picos genera ahorros directos en el gasto operativo.
Los sistemas solares y eólicos tienen producción variable. El BESS almacena los excedentes y libera energía en los periodos de baja generación.
Ante cortes inesperados o picos de alta demanda, las plantas con BESS están mejor preparadas para enfrentar eventualidades sin detener su operación.
Al facilitar una mayor integración de renovables y reducir la dependencia de fuentes convencionales, el BESS coloca a la empresa en la vanguardia de la transición energética.
El BESS asegura que la energía que llega a procesos y maquinaria sea estable, sin fluctuaciones que afecten el rendimiento o la vida útil del equipo.
En conjunto, adoptar un sistema BESS es una decisión tecnológica y estratégica que responde a las demandas del entorno industrial actual: eficiencia, resiliencia y compromiso con un futuro más sostenible.
Como vimos a lo largo de este blog, los BESS tienen múltiples beneficios para las industrias en cuanto al almacenamiento de energía. Además, los avances tecnológicos los han convertido en una solución asequible para uso industrial y comercial.
Un BESS puede satisfacer las necesidades eléctricas de tu industria, resolver problemas de suministro y reducir tus costos operativos.
El sector energético de México está evolucionando rápidamente, y el almacenamiento de energía representa una oportunidad dorada en esta transición. Tecnologías como los BESS están allanando el camino hacia operaciones más eficientes y sostenibles, y en EMMI queremos liderar esta transformación.
Si quieres mantenerte al día con las últimas tendencias y soluciones del ámbito energético, te invitamos a seguir leyendo nuestro blog. Iniciemos el cambio hacia un futuro sustentable con alternativas como los BESS y fuentes de energía renovable como la fotovoltaica.